Había leído todas las historias cuando adolescente, comprándolas en desorden y a diversos precios en las escasas tiendas con cómics de San Antonio en los 90’s, pero al leerlas en orden y con anotaciones encontré una profundidad y coherencia mucho mayor. Es una gran obra de arte. Junto con “El libro del cementerio”, lo mejor de Gaiman. La forma en que se van conectando los personajes y las historias es magistral.