Me compré la Oculus Quest 2, y aluciné (y sigo alucinando) tanto con la realidad virtual que quise releer este libro, que había comprado y leído en un viaje anterior a EEUU. Dato freak: se comenta que los empleados de Oculus recibían una copia del libro cuando entraban a trabajar a la empresa. Es un bestseller entretenido, con constantes referencias a los videojuegos y música de los 80 y 90s, y enigmas por resolver. Después mi hijo tomó el libro y no logramos despegarlo hasta que lo terminó en 2 días después (y eso que tiene como 600 páginas).