Una novela policial atípica: el detective es un joven afroamericano sin estudios pero astuto y con mucha calle, que se mueve entre la pobreza y el lujo de Los Ángeles. El caso no es un crimen cometido, sino una sospecha de asesinato por encargo en pleno desarrollo. Diálogos muy divertidos, entretenido y rápido de leer, aunque sin mucho misterio. 100% seguro que lo convertirán en película.